Mañana fresca, pero había ganas de afrontar la prueba. Ésta iba a ser mi segunda Media Maratón, y la primera de las que tengo pendientes antes de la Maratón; Córdoba y Sevilla. Sabía que había que forzar la maquinaria, pero sin ir al 100%. Quizás pueda decir que rendí al 80%. Había miedo de volver a caer en la lesión que me tuvo alejado del running 6 meses, y fue en esta misma carrera. El desnivel que presenta el recorrido de la carrera y mi poco entrenamiento de cuestas hicieron que llegase con miedo.
La intención era clara, bajar de las 2 horas. A partir de ahí ya estaba contento con el trabajo hecho. Quería comenzar los primeros kilómetros suave, a ritmo de 5:50, pero por los cojones! Empecé como siempre, fuerte. En el pelotón en el que mi hermano y yo decidimos meternos nos llevaba en volandas, incluso viendo varias veces en el reloj que íbamos hasta a 4:30. Claramente, el pelotón con el paso de los kilómetros fue relajándose y se notaba. Ahí es cuando decidimos pasar al pelotón que teníamos más adelante para conseguir buena marca y para que así, no nos durmieramos como estaba haciendo el pelotón. Nos metimos en el otro pelotón y ya tuvimos que darle una tuerca más al ritmo hasta los 5:30. Ahí aguantamos el ritmo más o menos (con sus subidas y sus bajadas) hasta la mitad de la carrera. En el kilómetro 10 le comenté a mi hermano que había que subir el ritmo con el truquillo de ir poniéndose pequeños objetivos de adelantar a corredores, y funcionó de maravilla! Subimos el ritmo casi sin notarlo. Pero entre el kilómetro 11 y 13 venía lo más duro de la carrera. Precavidos, nos tomamos el gel y nos hidratamos para poder pasar rápido el calvario y tener las mínimas secuelas posibles para lo que rectaba de carrera. Así fue. El año pasado ahí es donde el cansancio nos afectó y este año conseguimos recuperar de esos desniveles bastante rápido. Estábamos bastante fuertes. Para el resto de carrera había que darle otra vuelta más de tuerca al ritmo, y decidimos ir sobre los 5:10 hasta el último kilómetro, donde decidimos, con el cuchillo en la boca, ir a lo máximo que pudiéramos para ya pulir la marca.Resultado final, 1h54 y muy buenas sensaciones para la próxima prueba; Córdoba. Que será dentro de 3 semanas y junto a los compañeros del club Ispossible Team.
Seguimos trabajando duro para conseguir el objetivo de la Maratón de Sevilla!!

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